top of page
andreag_a_pregnant_couple_in_a_field_of_flowers_and_a_lake_sunn_0aad0747-bb68-49d8-8292-7f

Un Blog de Esperanza y Vida

Únete a nosotros en este apasionante viaje hacia la paternidad y maternidad, donde compartiremos testimonios inspiradores y te mantendremos actualizado sobre los últimos avances en medicina reproductiva.

Group 5640.png

¿Permiso menstrual para los maridos en el Antiguo Egipto: mito o realidad?

  • hace 2 días
  • 5 min de lectura

Actualizado: hace 23 horas


En las redes sociales reaparece periódicamente una noticia presentada como una pequeña revolución histórica: en el Antiguo Egipto, los hombres podían quedarse en casa cuando su esposa tenía la menstruación. Una civilización de hace tres mil años supuestamente más avanzada que la nuestra.


Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y, en cierto modo, mucho más interesante: no existía un “permiso menstrual oficial”, pero sí hay evidencias de que la menstruación y las necesidades familiares eran reconocidas dentro de la organización social egipcia.


El documento realmente existe


Lo primero que debemos aclarar es que sí existe un registro histórico real.

Se trata de un registro de asistencia conservado en el Museo Británico, fechado alrededor del año 1250 a. C., durante el reinado de Ramsés II.


Procede de Deir el-Medina, un poblado creado por el Estado egipcio para albergar a los trabajadores especializados que construían y decoraban las tumbas reales del Valle de los Reyes.


Esta comunidad estaba organizada de forma muy precisa:


  • Los trabajadores recibían su salario mediante raciones.

  • Contaban con un médico remunerado por el Estado.

  • Se registraban las ausencias y sus motivos.


En estos registros aparecen diferentes justificaciones como:


  • “Enfermo”.

  • “De luto”.

  • “Picado por un escorpión”.

  • “Con su superior”.


Y también aparecen expresiones como:


“Su esposa sangraba” o “su hija sangraba”.


¿“Sangraba” hacía referencia a la menstruación?


Los estudios actuales indican que sí. La palabra utilizada en los textos egipcios era ḥsmn, un término que los especialistas traducen principalmente como menstruación.


Investigaciones de egiptólogos como Terry Wilfong, de la Universidad de Michigan, señalan que en los documentos de Deir el-Medina esta palabra se refiere específicamente al ciclo menstrual.


Por lo tanto:


Sí está documentado que algunos hombres se ausentaron del trabajo porque una mujer de su familia estaba menstruando.



Pero la pregunta importante es:


¿Significa esto que existía un permiso menstrual oficial?


La respuesta es: no exactamente.


No existe ningún documento egipcio que indique la existencia de una ley, decreto o derecho laboral que permitiera a los hombres faltar al trabajo por la menstruación de sus esposas o hijas.

Lo que muestra el registro es algo diferente:


El sistema administrativo egipcio aceptaba distintos motivos de ausencia sin juzgarlos.


Una enfermedad, una picadura de escorpión o que una mujer del hogar estuviera menstruando podían registrarse de forma neutral.


El sistema:


No cuestionaba. No castigaba. Simplemente registraba la situación.


Además, esta justificación aparece solamente en ocho ostraca entre cientos de documentos estudiados, lo que indica que:


No era una práctica habitual, sino una situación excepcional aceptada dentro de la organización laboral.


Entonces, ¿por qué un hombre se quedaba en casa?


Los investigadores plantean varias posibilidades.


Una hipótesis es práctica:


Durante la menstruación podía existir cierta separación dentro del hogar o de la comunidad, lo que podía requerir apoyo familiar.


Algunos textos mencionan incluso un posible “lugar de las mujeres”, relacionado con determinados momentos del ciclo femenino.



Otra interpretación es cultural:


En el Antiguo Egipto la menstruación estaba relacionada con la fertilidad, la regeneración y la fuerza vital femenina.


No era considerada algo vergonzoso como en otras sociedades, aunque tampoco era completamente neutral.


En determinados contextos podía tener implicaciones simbólicas o rituales que requerían ciertos ajustes en la vida cotidiana.


¿La menstruación era un tabú en el Antiguo Egipto?


La respuesta de los especialistas es más compleja que un simple sí o no.


Según investigadores como Paul John Frandsen:


No existía un tabú menstrual generalizado en el Antiguo Egipto.


Lo que existía eran ciertas restricciones específicas relacionadas con determinados espacios religiosos.


Por ejemplo:


  • Algunas zonas de los templos podían estar restringidas para mujeres menstruantes.

  • Existían prácticas de separación en ciertas comunidades.


Pero en la vida diaria:


Las mujeres seguían trabajando, administrando bienes, participando en actividades económicas y formando parte activa de la sociedad.


La menstruación era reconocida como parte de la realidad femenina, no como algo que debía ocultarse.



¿Los hombres también se quedaban en casa durante un parto?


No.


Y esta diferencia es fundamental.


En el Antiguo Egipto:


El parto era un espacio exclusivamente femenino.


El nacimiento estaba acompañado por:


  • Comadronas.

  • Mujeres de la familia.

  • Rituales de protección dedicados a diosas como Hathor y Taweret.


No existen registros de hombres que faltaran al trabajo para asistir al parto.


Existe un único documento relacionado con el nacimiento de un hijo, pero el término utilizado es mst (nacimiento), diferente de ḥsmn (menstruación).


La interpretación más probable es que la ausencia estuviera relacionada con el período posterior al parto y no con la asistencia al nacimiento.


¿Los médicos hombres asistían a los partos?


No, al menos no durante el nacimiento.


El médico egipcio (swnw) intervenía:


Antes del parto, en temas como fertilidad, embarazo y problemas ginecológicos.


Después del parto, cuando existían complicaciones graves.


Pero durante el parto: El cuidado estaba en manos de las comadronas y de las mujeres de la comunidad.


Esto demuestra que la medicina egipcia:


Tenía conocimientos ginecológicos avanzados, pero también reconocía los límites de la intervención médica masculina.


¿Las mujeres trabajaban?


Sí.


Aunque sus actividades eran diferentes a las de los hombres.


Entre sus principales trabajos estaban:


  • La producción textil, una actividad económica fundamental.

  • La elaboración de pan y cerveza.

  • Funciones musicales y religiosas en los templos.

  • Gestión de propiedades y contratos legales.


Las mujeres podían:


Administrar bienes, participar en acuerdos y defender sus derechos ante la justicia.

Que no aparezcan en los registros de trabajadores de Deir el-Medina no significa que no trabajaran:


Significa que estaban fuera del sistema laboral específico de los constructores de tumbas reales.



¿Los hijos enfermos justificaban una ausencia?


Sí.


Y este dato es especialmente importante.


Los registros muestran que un trabajador podía ausentarse porque:


“Su hija estaba enferma”.


Esta ausencia era aceptada y registrada de la misma manera que una enfermedad propia.

Esto revela algo sorprendente:


La necesidad de cuidar a la familia ya era reconocida como una realidad social hace tres mil años.


No por una idea moderna de igualdad, sino por un sentido práctico:


La vida también incluía hijos enfermos, familiares que necesitaban ayuda y situaciones que requerían presencia.


El médico del poblado y la fertilidad


Uno de los aspectos más interesantes es que:


La fertilidad y la infertilidad eran tratadas como cuestiones médicas normales en el Antiguo Egipto.


Los papiros médicos muestran:


  • Pruebas para evaluar la capacidad de concebir.

  • Tratamientos relacionados con el embarazo.

  • Observación de problemas ginecológicos.


Por ello, los especialistas consideran posible que algunas visitas al médico estuvieran relacionadas con:


Dificultades reproductivas, alteraciones del ciclo o problemas de fertilidad.


La salud reproductiva formaba parte de la medicina cotidiana.


¿Qué nos dice realmente esta historia?


La verdadera sorpresa no está en el supuesto “permiso menstrual”.


Está en algo mucho más profundo:


El Antiguo Egipto reconocía la salud femenina y las necesidades familiares como parte normal de la vida.


Deir el-Medina tenía:


  • Un médico comunitario.

  • Un sistema organizado de cuidados.

  • Registros que reconocían diferentes situaciones familiares.


La menstruación no era invisible.

La fertilidad no era un misterio.

El cuidado familiar no era ignorado.


Hace tres mil años, la salud reproductiva ya formaba parte de la realidad cotidiana de una comunidad.



En Mater Clinic creemos que la salud ginecológica y reproductiva merece esa misma naturalidad


En Mater Clinic creemos que hablar de salud ginecológica y reproductiva debe hacerse con cercanía, respeto y sin prejuicios.


Acompañamos a cada mujer y cada pareja con un enfoque personalizado, adaptado a su historia y sus necesidades.


Si quieres conocer mejor tu salud reproductiva, ofrecemos una consulta gratuita de orientación en fertilidad, disponible online y presencial, sin compromiso.


Para nuestras pacientes de ginecología, el primer paso es una consulta especializada.


📲 Escríbenos por WhatsApp al +34 645 096 548.

Comentarios


Explora nuestras Categorias

Un espacio dedicado a ti

rich-golden-yellow-monochrome-marbleized-effect-2022-12-16-12-36-49-utc.png
Group 5641 (1).png

Fertilidad y Familia

Abordamos desde conceptos básicos sobre la fertilidad hasta estrategias avanzadas para concebir, incluyendo tratamientos de fertilidad, consejos para mejorar la salud reproductiva, un espacio dedicado a apoyarte en tu deseo de formar familia.

Group 5641 (1).png

Avances Científicos 

Descubre cómo la tecnología y la investigación han mejorado las tasas de éxito, ampliado las opciones de tratamiento y brindado nuevas esperanzas a parejas que buscan concebir.

Group 5641 (1).png

Embarazo y Maternidad

 Desde la espera emocionante del primer positivo hasta los desafíos y alegrías de la maternidad, esta categoría te acompaña en cada etapa de tu viaje. Encuentra consejos expertos sobre el cuidado prenatal, el parto, y la adaptación a la vida con tu nuevo bebé.

© 2023 COPYRIGHT TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS MATER

MATER es un marca registrada, todos los derechos están reservados. 

Políticas de Privacidad - Aviso Legal - Cookies
Los tratamientos de reproducción asistida se realizarán en centros autorizados.

bottom of page